El blog de Elena Bonet

El blog de Elena Bonet

jueves, 30 de octubre de 2014

Asco

Existen momentos en la vida en los que no podemos dejar pasar ni un instante más la ocasión de levantar la voz frente a la corrupción que afecta, desgraciadamente a muchos políticos de nuestra sufrida España. Como un goteo incesante, desde hace muchos años han ido surgiendo casos de enriquecimiento, cobros de comisiones, adjudicaciones dudosas, pelotazos de todo tipo, cuentas en Suiza y otros paraísos fiscales etc. y ahora otros, y en mayor medida, surgen muchos más que han estado en la sombra de las cloacas de todo tipo de instituciones y partidos políticos. Estoy segura de que desgraciadamente irán surgiendo muchos más y desde el profundo asco que esta situación me produce, albergo la esperanza de que esto sirva para llevar a cabo una limpieza implacable que acabe definitivamente con estas detestables prácticas. A todos los que han sido mis compañeros y hoy están en la podredumbre de sus ambiciones personales y de sus miserias solo tengo que decirles que nos han engañado, nos han estafado y han manchado la honorabilidad de los que desde hace mucho tiempo hemos trabajado noblemente en política. Decirles que me dan vergüenza, que me dan asco y que tienen que pagar sus culpas con toda la fuerza y el peso de la ley. Confío en nuestra justicia, y también en la presunción de inocencia como pilar fundamental del Estado de Derecho, pero lo cierto y verdad es que la sospecha no puede ensombrecer a ningún servidor público. Las medidas legales y los cambios necesarios para implementar las medidas para luchar contra la corrupción son hoy un clamor ciudadano. Apartar a los corruptos, una necesidad inmediata para recobrar la confianza en la política en general y en sus instituciones. Y todos y cada uno de los partidos políticos tienen la obligación ética de mirar hacia dentro y actuar de manera inmediata y sin ambages. No hay tiempo para dilaciones. ¡Nunca más!

martes, 28 de octubre de 2014

Tolerancia 0 frente a la corrupción.

Queridos amigos de FB, de mi Blog y de Tuiter, hace ya algunos años que comparto con muchos de vosotros distintos pasajes y experiencias de mi vida, más personal en algunos espacios, y más políticos en otros. Sabéis que llevo ya unos cuantos años trabajando en la noble tarea de la política, siempre dedicada a los demás y ayudando a las personas todo lo que es posible y de lo que soy capaz.
Los acontecimientos que llevamos viviendo todos los españoles desde hace ya mucho tiempo relacionados con la corrupción de muchos políticos, es tan vergonzosa como indignante.
Llevo mucho tiempo defendiendo la honorabilidad de muchos políticos, que como yo, tenemos las manos limpias y tenemos la honradez por lema de vida. Pero es verdad que otros han deshonrado esta noble actividad, la han bastardeado y la han ensuciado hasta la saciedad.
Esta basura afecta a todos los partidos políticos. También desgraciadamente al mío. Y considero que ninguno de "estos" merecen que se les haya considerado compañeros en algún momento. Quien la ha hecho, no es compañero. Quien la ha hecho, la tiene que pagar. Y ahora más que nunca hay que coger el toro por los cuernos y limpiar de todos los desalmados y ladrones, la casa de los partidos políticos.
Corren tiempos muy duros para los españoles, por eso la indignación es si cabe aún mayor. Pero el hecho de que toda esta podredumbre esté aflorando, es para mi, lo mejor que puede pasar. Que salga toda a la luz, para que la limpieza sea total. Y que la Justicia de buena cuenta de ellos.
Los demás, los que seguimos trabajando con esta tristeza y vergüenza ajena sobre nuestras espaldas, no vamos a dejar de hacerlo si cabe con mayor impulso y con mayor fuerza. Porque los españoles merecen lo mejor de nosotros y para eso nos eligieron un día en unas urnas. Desde aquí, manifiesto mi rechazo absoluto a cualquier tipo de corrupción y manifiesto mi opinión libre y ciudadana para desear que todos los corruptos y mangantes terminen donde tienen que estar, en la cárcel. Espero y confío en la Justicia. Que así sea.


viernes, 3 de octubre de 2014

No somos princesas



No somos princesas. La anorexia y la bulimia son enfermedades muy graves que son inducidas en gran medida a través de modelos sociales de belleza alejados de  parámetros saludables. Si a esta circunstancia se suman otros factores de riesgo, tales como la baja autoestima, conflictos afectivos, influencias externas del propio medio o de otros como la moda, las tendencias, el grupo social etc., nos encontramos ante un peligro de consecuencias nefastas para la salud, tanto física, como psicológica.

Rechazo al propio cuerpo, distorsión de la realidad y una obsesión que puede conducir, incluso a la muerte.

En una sociedad en la que predominan unos anti-valores puestos en el escaparate de la moda, la publicidad y las tendencias, que propician un cuerpo femenino cuasi andrógino, esculpido en la frontera de la inanición, en la mesa de un quirófano, en el extremo de los límites naturales y rematado con los efectos del milagroso Photoshop, es más que fácil, ser devorada por las fauces del monstruo de la bulimia y de la anorexia.

Lo peor es que la sociedad sigue puesta de perfil ante este grave problema. Se fomenta esa imagen casi anti femenina de mujeres irreales fruto de los grandes negocios y de las mentes de diseñadores que no aman el cuerpo de las mujeres de verdad. La publicidad  sigue esa misma senda en muchos casos y los intereses comerciales de algunas empresas también. De ahí la guerra de las tallas y las sorpresas de no “caber” en la misma de un año a otro pesando y midiendo exactamente lo mismo.

A veces se reabre el debate y todos, políticos, empresarios, referentes sociales tales como actores, cantantes, alguna modelo de pasarela etc. enarbolamos la bandera contra esta enfermedad, pero lo cierto es que a pesar de algunos esfuerzos llevados a cabo desde distintos sectores, impulsados por la acción del gobierno de turno, todo sigue igual, o casi igual.

Quiero decir con ello, que estamos ante un problema sobre el que queda mucho por hacer y mucho por trabajar.

Y toca hacer frente a esas páginas de Internet que fomentan la extrema delgadez como única manera de triunfar. Triunfar en el amor, en el trabajo, en el éxito social. Esas páginas que dicen cosas tales como: “Una princesa perfecta es aquella que lucha día  a día sin rendirse para hacer que todos tus sueños sean una realidad”. Unas páginas que recomiendan dietas tales como la del “Agua” para perder de 5 a 7 kilos por semana, o la del “Arco Iris”, que promete adelgazar 10 kilos en 10 días.  Algo tan tremendo, como repugnante. Un canto a la enfermedad en aras a un prototipo de belleza mortal.

¿Es eso ser una princesa? ¿Tener un índice de masa corporal ínfimo?, ¿caminar sobre un cuerpo esquelético?, ¿lucir ojeras?, ¿vestir una talla de una niña de 10 años?, ¿eliminar cualquier rastro de aspecto natural, saludable?, y como colofón, tal vez, ¿renunciar a la propia vida?

No. Eso no es ser una princesa. Las mujeres no somos princesas. Somos mujeres, con nuestra fisiología sana y preparada para los retos de nuestra propia condición, para los retos de nuestra propia intelectualidad, para los retos que nosotras mismas queramos ponernos, y capaces de alcanzar nuestros sueños y nuestras expectativas de la única manera que cualquier ser humano puede lograr. Con el esfuerzo y con el trabajo. No existen paraísos. No existen las princesas que consiguen los sueños gracias a la delgadez extrema.
Somos todos responsables de esta lacra que afecta a muchas más personas de lo que podamos imaginar. Somos todos capaces de hacer algo para evitarlo. ¿Lo somos? El cierre de ese tipo de páginas tiene que convertirse en un clamor