Hacía mucho
tiempo que una película no me producía una
impresión tan grande. Producto de un
trabajo muy bien
realizado, el director chino Zhang Yimou, nos traslada
a una
historia que se enclava en la Masacre de Nankíng,
en la época del Holocausto
Asiático.
Protagonizada
por Christian Bale, en un papel para mí,
inolvidable y la hermosa Ni Ni, nos
conmueven con un
argumento muy hermoso dentro de un escenario de crueldad
y
máxima violencia, en una guerra y un asedio contra los
soldados chinos y la
población civil por parte del ejército
japonés, que se saldó entre otras muchas
cifras de muertos,
torturados y asesinados, con más de 20.000 mujeres y niñas,
En este escenario
dantesco, cruel, inhumano y
extraordinariamente violento, surge el amor, la
solidaridad,
la amistad y el heroísmo. Una bocanada a la esperanza de que
después de todo, el ser humano que es en muchas ocasiones
el peor enemigo del
hombre, a veces también puede ser el
más grande de los héroes,el más grande de los ejemplos de
humanidad, amor y compromiso...
humanidad, amor y compromiso...


