El blog de Elena Bonet

El blog de Elena Bonet

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Hemos avanzado?



Cierto y verdad que la violencia es una constante de la historia de la humanidad. Cierto y verdad que la condición humana es lo más alejado de la ponderación, la mesura y el equilibrio de sentimientos, conductas y actitudes. La educación forjada a lo largo de siglos de evolución, la adquisición de valores filosóficos, éticos y morales a la par de una mejora convivencial fruto del derecho consuetudinario y la lógica del derecho y los sistemas legales modernos´, ha permitido alcanzar un nivel de sociedad aparentemente organizada. Las mejoras de las condiciones laborales y un sistema económico que favorece vivir en un estado denominado del Bienestar, ha condicionado una manera de vida mucho más civilizada en términos sociales que otroras, donde las hambrunas y las miserias propiciaban todo tipo de pasiones primitivas en la búsqueda de la satisfacción de las más elementales necesidades para la supervivencia.





Así que hoy, con medios para sobrevivir con mayor o menor fortuna, con ayudas sociales en caso de carencia de los mismos, con un sistema educativo obligatorio hasta los dieciséis años, con información de todo tipo a través de los medios de comunicación etc...con medidas de prevención, asistencia, reeducación, inserción social y laboral, con medidas policiales, legales, soporte psicológico...etc...la violencia sigue campando por sus respetos. Me refiero fundamentalmente a la que se genera de la degradación de las relaciones humanas. Resulta sobrecogedor ver como cada día mueren mujeres asesinadas a manos de sus parejas. Menos común, pero también existen casos en sentido inverso. Pero lo más drámatico es el uso que algunos padres hacen de sus propios hijos para de una manera u otra, conseguir doblegar la voluntad del otro, o incluso dañarlo en lo más profundo con el perverso interés de la venganza o del "conmigo o nada".





Y parece en ese sentido que nada hemos avanzado para conducir esos impulsos procedentes de nuestro ser irracional. Los celos, la venganza, la envidia, la sobérbia, el rencor, la ira....y como si no hubiésemos sido capaces de organizar un complejo sistema social, volvemos a la oscuridad de la caverna con cada caso de maltrato hacía cualquier ser humano. Más incomprensible si cabe, cuando la víctima es alguíen con quien se convive o con quíen se comenzó, en un momento dado, un proyecto de vida en común.





Algo está fallando en nuestra sociedad. Algo que pone en evidencia que aunque parezca que hemos avanzado mucho, en realidad no lo ha sido tanto. Para empezar necesitamos reflexionar, en privado y en soledad, todos y cada uno de nosotros. Y en materia pública queda mucho por avanzar en materia de educación, sensibilización y medidas reeducadoras. ¿Seremos capaces de conseguir una sociedad mejor?

No hay comentarios:

Publicar un comentario